LLEGÓ EL AMOR — Elsa Büsing de Carroz
Ha llegado de nuevo
el amor ante mi puerta,
cruzó en puntillas
la soleada vereda.
De formas esbeltas
y ondulado cabello,
de labios sonrientes,
ojos cual cocuyos
que relampagueaban.
Sus manos buscaron
lentamente las mías,
me llevó con cautela
a parajes umbríos.
Donde el Sol se ocultaba
en un fuego tardío
e imperaba el silencio
donde nada era mío.
Donde yo me extasiaba,
una oración murmuraba
y la brisa silbando
su emoción expresaba.
Y el lago cantaba
sus canciones de amor
a sus olas encrespadas.
Las palmeras al viento
sus melenas peinaban
y los pájaros de contento
sus melodías entonaban.
Y seguí al amor
que en radiante esplendor
de su mano me llevaba
en busca del placer
del querer.
Que de su cuerpo
moreno, en oleadas
ardientes, en mi ser
en rictus candentes
de placer emanaba.
Me abrazó y besó
con unción y cariño,
se acunó en mis brazos
en un puerto seguro,
como un niño.
— Elsa Büsing de Carroz (1918–2004)

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